Cuando el joven barón llega a Semmering para pasar unos d¡as de vacaciones, descubre con fastidio que ninguno de sus conocidos ha llegado todav¡a y sospecha que no tendrá más remedio que resignarse al aburrimientoâǪ hasta que se fija en una mujer especialmente atractiva, Matilde, y decide seducirla. Para lograrlo, busca primero ganarse la confianza de su hijo, Edgar, que se siente más que halagado por esta nueva amistad adulta. Sin embargo, cuando el barón se da cuenta de que ya tiene la confianza de la madre, prescinde del chico sin contemplaciones y este, disgustado por haberse hecho ilusiones cuando solo era un anzuelo en la estrategia de seducción del barón, se siente traicionado por el que hasta el momento hab¡a considerado su amigo e incluso todav¡a más por su madre.